Economía Circular

circular economy

La Madre Naturaleza es el principal proveedor de materia prima y utilizamos desde hace miles de años sus recursos para fabricar nuevos productos, manteniendo un equilibrio que en las últimas décadas se ha visto alterado de forma alarmante y dramática. La naturaleza no puede soportar el continuo expolio de sus recursos, su transformación y distribución hasta los niveles que hemos alcanzado. A día de hoy haría falta 1,74 planetas para poder mantener esta carrera desenfrenada.

Los efectos de esta carrera de una sola dirección tiene sus efectos secundarios (no menos importantes) en forma de desastres medioambientales, cambio climático y escasez de recursos. Es necesario un cambio. Las empresas y los consumidores deben cambiar radicalmente su forma de pensar y actuar, cambiar el modelo actual al circular.

Alargar la vida útil de los productos, no solo va a reducir el número de productos que deben ser fabricados, sino que además reduciremos el volumen total de basura que vamos a generar. Eso no significa que las empresas vayan a tener menos beneficios, simplemente definimos un nuevo paradigma: los beneficios no vienen exclusivamente de un mayor crecimiento.

La obsolescencia programada ha sido el motor de la economía mundial desde que Bernard London la definiera en 1932. Incrementar la economía a base de incrementar el consumo en contraposición a la economía circular que busca productos que puedan ser usados por décadas y reutilizados lo máximo posible.

Hay que huir de la obsolescencia programada y abrazar la durabilidad programada.

Mengibar no diseña equipos preparados para dejar de ser eficientes al cabo de unos pocos años, sino que desarrolla productos que duran por décadas.

Mengibar es la solución más beneficiosa para los clientes que valoran la rentabilidad de su inversión.

Fidel Mengibar, CEO